martes, 29 de septiembre de 2026

Nadie lo sabe.


Ver como pasan, quebrados, vírgenes
los latidos del día, las traiciones
oír cómo los pájaros cantan inutilidades.

Lejos de las manos, lo que soñaste el jueves
alguien sabe en qué fuego, 
en qué andén del pensamiento
sobrevive al imposible
escondiéndose entre las sombras que crecen en las venas.

Resucitar las razones, los motivos caídos en las guerras
que el río del vino desemboque en la mar de la vida
en un brindis solitario
sonreír a las apariciones que ya no nos alcanzan.

Desprenderse de viejos vestidos
como la estrella que cae por el cielo hasta los ojos
nadie lo sabe, ni siquiera tú
lo que el tiempo ha hecho con los cristales, con los textos
con el veneno de aquellas distracciones.

Y  después, la noche adormeciendo los muros 
abriendo canales en la sequía
floreciendo el osario, el camino
por el que vamos coleccionando muertes.


Constanza Everdeen.

lunes, 14 de septiembre de 2026

Equinoccialmente.

Se acerca el otoño para acariciar con sus cálidos

el dolor manso de una bestia,

para compartir la lluvia con los fantasmas y las hojas secas

y silbarle al viento el peso de lo invisible.


Llega soñando otra frontera en sus noches quietas

mientras abraza las sombras del mundo

y todas las olas se rompen en sus ojos

en el norte de su mirada cansada.


Esta tarde de cualquier día es un pueblo vacío,

con calles desbordadas de memorias y ocurrencias

y una fuente con el pecho de piedra

sosteniendo la huella del tiempo.


Un equinoccio donde caminar la certeza y el rumbo

donde cicatrizar todas sus incógnitas

haciendo un espacio nuevo en las manos

para recoger nuevas promesas.



Constanza Everdeen.







domingo, 21 de junio de 2026

Otro giro al Sol.

Descubrimos un camino distinto bajo las mismas nubes

en el tejido efímero de nuestros pasos, 

envolvemos la escasa ternura y cajas de música

andamos lento pero todo parece alcanzarnos deprisa

aunque escribamos lo que quema en las mismas estrellas

y no traicionemos al amor,

aparecerán sus alas membranosas agitando las aguas

la ola pasará por encima y borrará nuestras huellas.

Se revelará otra orilla desde la que nacer otra vez

reconoceremos el cuerpo por sus cicatrices

la extrañeza del alma en las cosas de siempre

el salitre hará cantar las jaulas, los pájaros trinarán la noche

sólo nos mirarán los que no limpiaron la sangre

las estatuas que mueven el estanque y ríen.

Despertaremos a la suerte de los náufragos 

que caminan descalzos como la vida

y temen más al pozo que al deseo,

ya no entregaremos ni el corazón, ni el abismo

a la misma moneda.



Constanza Everdeen.



domingo, 31 de mayo de 2026

Pasos.

Estos pasos que nos traen y que no serán recuerdos, 

cuentan la vida de todos los días

y traerán sillas vacías pero no vacíos llenos

llegan compartiendo el mismo vértigo en la altura del beso.


Estos pasos que no avanzan hacia tí

atraviesan el aire caliente y violento,

deshacen el rastro de algo parecido al amor

vertiendo el peso sus aguas en la profundidad de su huella.


Estos pasos que me acercan a mí

descansan en la sombra fresca donde respiran los versos

abriéndose a una nueva complicidad, un nuevo aliento

entregándose al abrazo de un cuerpo real y limpio.


Esta sintonía que hace temblar nuestros pasos

nos regresan al lugar donde perdimos la confianza

sellando las grietas del suelo y la palabra,

estos pasos también firmes, son un puente.


Constanza Everdeen.



miércoles, 27 de mayo de 2026

Se me ocurre decirte...



Hace un momento hablaba contigo

y se me ocurre decirte...


Mantén la risa y el sueño a salvo de cazadores

deja que la tristeza te camine en círculos

y te abrace, te llueva.


Que tu ira sea una forja de metales raros y preciosos


y envuélvela con la fuerza y vulnerabilidad del papel.


Escribe, olvida y aprende

crea y quémalo después.



Paséate segura por todo esto que te pertenece

mira y levanta las vestiduras,

haz de tus errores un collar de perlas,

vuela sombreros y descubre el truco.



Si sientes miedo, desnúdalo y no le des de comer,

cruza el bosque solitario, confía en el lobo

y nunca te faltará el calor.


Cuando estés agotada, acaricia la cicatriz

y descubre tu poderosa compañía,

ahí dentro estoy, 
queriéndote siempre.


Constanza Everdeen.

domingo, 10 de mayo de 2026

La verdad en la piedra.

Aún laten nuestros pasos, la pertenencia en la mirada

aún el vapor de nuestras siluetas cercanas 

por las sombras de la ciudad.

Caminábamos y las palabras mudas se mordían los labios

en el temblor de cada sílaba, 

el deseo de besar la lluvia en nuestras caras.


En cada calle, en cada puerta, en cada árbol

encontrábamos el abrazo, el motivo, la búsqueda

nos crecía por el cuerpo y en lo invisible del cuerpo

un séptimo sentido, una calma incendiada, un abismo inesperado.


Un destino aletargado ha abierto los ojos 

cuando hemos alcanzado el faro en nuestra grieta

al escuchar nuestros nombres se ha ido el frío de los rincones 

y se han llenado de luz hasta los pliegues del aire.


Hemos descubierto algo que sabíamos 

en la belleza húmeda, en la piel de este lugar

que se ofrece como un ancla, como el hogar que espera

ahora somos parte de la voz antigua de sus muros, 

somos verdad en la piedra.




Constanza Everdeen.



sábado, 18 de abril de 2026

El nombre de este deseo.

No pondré nombre a este deseo, ni ofreceré lo que escribo

dejaré a salvo toda la piel que entregue

perdiendo el pudor de los silencios que no me pertenecen,

mirándolo como la duna mira a la ráfaga del viento.


Por la mañana seguiré amando el frío, la sombra del árbol,

la azotea donde pongo a secar los recuerdos negros

despertaré entre nuevas sábanas con el corazón lleno de pétalos nuevos

ávida del sol que devore mi sonrisa y que la mar me rice el pelo.


Leeré futuros en las grietas del plato, en las ondas del agua

y reiremos porque no sabemos nada que no sea este momento

abrazados al calor de esta bestia, rejuvenecerá el tiempo 

y bajo los párpados del corazón nos nacerá un hijo, 

que tendrá el nombre de este deseo.


Constanza Everdeen.