sábado, 15 de junio de 2019

Este amor.


Este amor nuestro
es una travesía de claroscuros
descubriendo los sabores
de albas y puestas de sol
de los mares y clamorosas bahías,
como dos enamorados
y su ejército de luciérnagas,
adornando la noche y el lecho
donde se conceden los deseos
y nos gemimos antiguas canciones.

Este amarre nuestro
de morteros irisados y salitre
es la envidia del océano y del puerto
cuando quieren engullirnos
y ya nos hemos devorado
hasta hacernos fino polvo de perlas.

Esta historia nuestra
que no teme ser escrita
es un vuelo hundido e insaciable
de mamífera oscuridad
de lechosas y dichosas paredes
que nos guardan
estas ganas subterráneas
de bendecirlo todo.


Constanza Everdeen ®

miércoles, 12 de junio de 2019

Vienes

Vienes y hasta el abandono sonríe
ese que duerme a los pies de mi cama
y no dice palabra ni pide bocado
porque se siente acompañado
y ya tiene un sentido.

Vienes y hasta el olvido sonríe
ese que ya solo es recuerdo vivo
y no llora ni ansía futuros
porque se siente vivido
y ya ha aprendido a amar su memoria.

Vienes y mi cuerpo sonríe
ese que haces infinito en el tuyo
y grita, llora, ansía y pide bocado
porque te siente como el centro del fuego
porque sabe que vienes.

Vienes y quiero que vengas
porque eres tú,
porque eres tú quien vienes.


Constanza Everdeen © ®










lunes, 10 de junio de 2019

Yo esperaba al niño.

Sin saber cómo estoy en pie,
me descubro igual que el ciprés solitario
soñando en la penumbra de los muros de piedra
guardeses de historias enterradas,
de vidas que no supieron derramar lágrimas.

Barrí las hojas secas de las losas
y compartí la soledad de mis muñecas
con mi fiel compañero el silencio,
el ángel azul que me lame las heridas
sin hacer preguntas.

Repartí flores desobedientes
entre los golpes
y el espacio aterrador
de mis rodillas separadas,
las mismas que me vieron correr
como la luz de un cometa
en ese patio de malas sombras.

Yo esperaba al niño...
y estoy en pie,
siempre rodeada de azules,
siempre acompañada de umbra,
siempre has estado aquí...


Constanza Everdeen © ®

viernes, 7 de junio de 2019

No solo son ojos.

El terral me aprieta entre sus brazos
colmándome de asfixias
dejándome ciega de deseos,
repleta de palabras desvanecidas,
en estos labios que te llaman.

Me tienes el corazón lleno
de hermosas certezas
todas múltiplo de ti,
todas guardadas bajo siete llaves
ante el portal de tus milagros.

No se lo digo a nadie
pero he vendido mi sombra
a los mitos invisibles
que me traes a la vida,
solo por ver cómo te abres al día,
cada día
y paseamos de la mano sin prisa.

Pintando el paisaje, la escena y la vida
me haces las tardes de virtuosos requiebros,
arrullándome con esa virilidad sensible
vestida de rayas verticales
que enderezan toda rémora.

No solo son ojos
los que nos ven brillando juntos
entre las dunas vertidas
como espejismos en el mismo horizonte,
también nos ve
el corazón de todas las cosas.


Constanza Everdeen © ®





miércoles, 5 de junio de 2019

Animales valientes.

Ardo en cada giro de la rueda
ardo como arde el húmedo bosque
habitado por criaturas desveladas
de lenguas perversas
y lanzas erguidas.

Ardo en la hoguera de tu pecho
ardo como arde la orografía del deseo
en el solsticio lechoso
derramado sobre la piel.

Ardo en los nudos tensados y raíces
ardo como arde la arena
al crepitar de la espuma
y el arrastre de las olas.

Ardo en tus manos abiertas
ardo como arde la fuente
sumergida en tu boca
brotando como carnosa orquídea.

Ardemos como arde la locura que creó el mundo y los animales valientes.


Constanza Everdeen © ®



lunes, 3 de junio de 2019

Sima.

Quieto como el abismo y su escrito
agitas mis simas veraces,
la sangre que te ofrezco,
para que empreñes de azules la vida
y nazcan puentes
que reúnan a los mendigos.

Beso corrido de bermellones
lenguas dilatadas y dilaciones
el cielo espectador sonríe
se torna juez insaciable
al que ahuyento de mis espejos
como la mala suerte
y todos sus números.

Sacudida y sin noción del día
después del océano nocturno,
marejada de verdugos y quimeras,
te muestro mi láctea estrella
para que vengas, amor...

Ven...
inúndame de olvido,
haz que tu nombre se me rompa en la boca.


Constanza Everdeen © ®

viernes, 31 de mayo de 2019

Secadero.

Todo empieza en tu silencio,
moviéndose felino por mi accesibilidad
de fémina emergente 
habitada de eróticas premoniciones
y músculos de espuma.

Todo empieza en un jardín de utopías
entre flores de terciopelo
susurrándome la entrada al laberinto
donde me convertiré en cenizas
de lobo en celo.

Todo empieza en tu mirada
y termina en mis tobillos
quebrados por alcanzarte
para que me saques
de este desierto violento
en tu montura.

Todo empieza como sueño 
a través de dentelladas espectrales
danzarina en tu boca ermitaña
terminando como dócil y callada pluma.

Todo empieza en mi silencio
atesorándote como mi único bocado
en el camino del secadero atardecido,
cuando más ansío
tu mano en mi mano.

Constanza Everdeen © ®