domingo, 22 de julio de 2018

Tarea.

He plantado flores de azahar
para abrirte caminos invisibles
por si te pierdes entre lunas
para que siempre quieras regresar.

He dejado de tejer,
de sembrar migas de pan
en forestas aparentes,
porque no he venido a envejecer.

He rehuido el no sentir
aunque duelan las demandas,
viviendo como fuego latente
sin nada que le alcance a herir.

He cargado la roca
moldeando la paz
para que no temas la caída
para que siempre te recoja mi boca.

He inventado melodías
letras en luminosas espirales
manando de fuentes misteriosas,
disfrazando silencios y alegrías.











viernes, 20 de julio de 2018

Reflejo libre.




Lates a deshoras en otras esferas,
la réplica del espejo siempre es cruel
el más luminoso abandono.
No hay demanda ni asalto
sólo su reclamo callado.
Alcanzando lo pragmático,
quizá pueda huir de ti,
de la sensibilidad a lo oscuro,
de lo visible.
Soledad
porque estás aquí
pero te has ido.
Solo la luna reflejando perfiles
de lo que no éramos,
del batiente por donde entramos.
                                                     

                                                      
                                                     
                                                     

miércoles, 18 de julio de 2018

A mar conciencia

Me muestras la superficie del océano
y rompiéndome en la orilla
adivino tu profundidad,
me fragmento en espuma
desaparezco hasta el silencio.

Quisiera expoliarte los corales
eliminar cualquier barrera
nadar sin competencia en tu fondo
ser único cuerpo celeste de mareas.

Prefiero tener voz que piernas
hacer de mis perlas mi drama
tragedia de hambre y desvelos
romper aguas y gritar.

Duele el eco en los acantilados
retornando flechas aún clavadas
desafío de la calma
que no alcanza tus velas.

Si desfallezco
aguárdame en tus fosas abisales,
también puedo amarte 
en forma de conciencia.


lunes, 16 de julio de 2018

Sin término.

Pensamientos en molinos de agua
en la inercia de un giro a oscuras
fase menguante,
el umbral de la sequía.

Has sembrado en cada uno de mis mares
flores de fuego y perversión
fantasías de otros tiempos
realidades tangibles de mi vuelo.

Me estrello contra las piedras
de este sendero retorcido
lacerando los versos,
en añoranza
del lenguaje dulce de tus vísceras.

Tú, el primer y último verbo del día
esperando a ser conjugado
en la falta de tu sueño,
me dejas declinada,
sin término.

sábado, 14 de julio de 2018

Constanzamente.

Te bailo desnuda
sin siete velos
para tus desvelos.
Por pura piromania
el placer de ver arder
la buena madera de la que estás hecho.
Con ingenua alevosía,
dejándome hacer.
Por amor caníbal
en ágape voraz de carnes
batalla a pequeña muerte.
Desde siempre
hasta el nunca de tu sonrisa.
Leal a mis principios y finales
a todo lugar donde estás tú.
Vehementemente,
siendo el antidios de todas mis entregas
creyentes de ritual de encaje negro
adoración de la piel
y sus accesorios.
Arraigadamente,
para que no exista deseo de fuga
pero sí de regreso.
En la quietud de un no parar
con nudos sostenidos
y graves inflexiones.
A través de los silencios
bajo lluvia de letras
sin paraguas, sin medida.




viernes, 13 de julio de 2018

Poemas al caballero.


Algo grava su alma 
desde los tiempos,
clavado como estigma
evocándole el destino.

Soñante de mujer oscura
hembra azul de rojo pelaje,
siempre marcada
siempre libre.

Huye de tan viva tentación
abriendo su carne,
entregando su espada
a un dios que no le escucha.

No olvidó su especiado aroma,
ni la extensión de su caricia
y es la cruz sobre su pecho,
señal perpetua donde ella habita.

Hallada por un instante
reconoce sus ojos tras los barrotes,
él no sabe entonces
que la prisión está de los hierros hacia fuera.

Más el amor en su mirada,
más aguzado que su acero,
atraviesa su ánima,
le habla de castigos y condenas,
le dice que al final de sus lágrimas,
eternamente le espera.




martes, 10 de julio de 2018

La codicia es generosa.

Despertar de oscuros valles bajo los ojos
telares retorcidos de ausencia
restos de abandono de la flama
conjeturas con otro perfume.

Recelos de satélites llorados 
salando la almohada,
la sed de esa fuente
que de súbito dejó de manar.

Tejiendo redes para volver al mar
apostando al naufragio de verdades
sin parecerme a la voluptuosidad dorada
falacias del dominio de tus ojos.

No existo en jaulas de oro,
el precio de la noche es en plata
sin distinguir soledades 
navegando en letras menguantes.

Espinas girando en la esfera
mi boca se acerca a valiente,
declarándose mortal
defendiendo lo que fue tuyo.

Desánimo en su conquista
sembró fuego para recoger remanso de aguas,
vivir esta tierra es un todo o nada,
donde todo y nada eres tú.