lunes, 19 de noviembre de 2018

Patria.

Qué bonito ser la tierra
recogida y fértil en tus manos
qué inmensidad la de ser siembra
y vivir tu regreso.

Qué alegría que camines por mis sendas
bajo lánguidas acacias dejándote acariciar,
qué milagro sentirte arraigado
y verte libre en campos floridos
entre dientes de león.

Qué fortuna de tus ríos
reverdeciendo mis laderas
saciando la sed otoñal,
desnudos de hojas
llenos de tinta rebosante.

Cielo de magníficos laureles
el de ser lienzo de tus huellas
geniales trazos los de tus incógnitas
la canción de tus pasos silenciosos.

Qué bella inspiración
esta pertenencia
sin firma, ni bandera
decretada y alada posesión
de la que saldremos con más vida.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Sol

Mi sol no se parece a nada
es un extraño ermitaño
en mar de hierro y oleína
y su navío una cáscara de nuez.

Es danza de hilos cruzados al viento
Dédalo guardián de recetas imposibles
nigromante del vocablo
malabares en su lengua.

Mi astro proclamado
me gobierna en llamas
llueve en oro ilimitado
sobre toda cutánea extensión.

Escondido entre los árboles
sublimes son las sombras
sus caricias son cometas
dejándome una estela infinita
de anhelos colmados.

Selenita soñador
escurridizo entre fases
juega con los gatos
le ronronean su atención.

Su mapa estelar
una compleja y virtuosa constelación
es un viajero de los tiempos
que me trae lo nacido
y lo que está por nacer.


jueves, 15 de noviembre de 2018

Lágrimas sin espinas.

Y verte arder,
tallarte eterno en la intensidad
de un instante sintiente,
a través de un espejo abisal.

Soñar en abrazo pétreo
perpetuar el siempre
levitando sobre el nácar,
como sombra de tu luz habitante.

Las olas agarrándose a la roca
con ansias nos golpean
hallamos en todo lo que está vivo y libre
espacios por los que rodar.

Amor enredado y cubierto
abres el camino entre delta y espuma,
descubriendo campos no transitados
todos los verbos parecen insólitos.

Y llegarte con la lluvia
en forma de hondo presagio
despertando lo dormido en la sangre,
coronándote sin espinas.







viernes, 9 de noviembre de 2018

Hilo rojo




Me hablas en manantial de signos
me cuentas sobre destinos estelares
ante tu voz florece el agua
y todo en mí se descubre virgen.

Invadiéndome como designio solar,
despiertas el incendio
erradicando el daño,
entrando por la herida.

El corazón desbocado
y en mi boca muerdo tu nombre
como divinidad insondable,
permanezco fiel a más de tres de tus mundos.

Viene a decirme el pájaro
que me sembrarás entera
entre marjales,
hasta el final de tu oquedad
espejo y reflejo de la luna
donde todo vuelve a nacer
una y otra vez.

Allí donde se paró el tiempo
y emergió nuestra isla.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Algún día prosa.

Bajo la misma lluvia
tras distinto cristal,
escucho el llanto callado
en tu garganta hermética.

Todo lo que dejas cuando te mueves
son símbolos y llaves
la fortuna en forma de caricias
relatos breves donde querer vivir.

También me hablan tus ojos
sobre cálidos guarismos
y me gritan cuando los cierras
perdiendo la cuenta de lo entregado.

Cantas, cifras y descifras
lo que no es secreto
y se esconde en mi piel.

Acabas con todo
y no te quedas nada,
amas en magnífica espiral,
azotando velas en suave deriva
a la conquista de mis riendas de mar.





domingo, 28 de octubre de 2018

Esperante.

Desnudos de pasados
entre encajes y azules,
nos mordemos las costuras
anegando cenizas lunáticas.

Retando a las sombras
haciendo luz de cada roce
encuentro en tu pecho,
en tu lanza
todo lo que me cubre.

Salivas verbos resonantes
los traes a otra dimensión
donde yazco retorcida,
esperante de tu voraz cortesía.

Todo es fundición
de piel y tiempos
del mismo molde,
valva emergente
en laberinto oceánico,
donde nacemos
y nos volvemos a elegir.


sábado, 27 de octubre de 2018

Poetas.


Llueve
y asoman los poetas,
dispuestos siempre a cargar melancolías
a embellecer los despojos.

Qué hacer con las manos henchidas
y las pupilas opacas?
lo andado se tambalea,
algo cambia y no es la hora.

La lluvia lo llevará calle abajo,
quizá a algún portal
con numeración imposible,
remitente libertino
con otros abalorios.

Cuanto más inclemente es el cielo
más dulzura en la sonrisa,
el corazón en la tormenta
y alas en cada latido.

Legión de nobles tambores
recibiendo un invierno anticipado,
mañana ya no será tarde
un día antes simple pretérito.

Pero llueve 
y despiertan los poetas,
unos por otros recogiendo trizas
salvando sueños de desagües.