Estos pasos que nos traen y que no serán recuerdos,
cuentan la vida de todos los días
y traerán sillas vacías pero no vacíos llenos
llegan compartiendo el mismo vértigo en la altura del beso.
Estos pasos que no avanzan hacia ti
atraviesan el aire caliente y violento,
deshacen el rastro de algo parecido al amor
vertiendo el peso sus aguas en la profundidad de su huella.
Estos pasos que me acercan a mí
descansan en la sombra fresca donde respiran los versos
abriéndose a una nueva complicidad, un nuevo aliento
entregándose al abrazo de un cuerpo real y limpio.
Esta sintonía que hace temblar nuestros pasos
nos regresan al lugar donde perdimos la confianza
sellando las grietas del suelo y la palabra,
estos pasos también firmes, son un puente.
Constanza Everdeen.