sábado, 24 de junio de 2023

Aunque no mires.

Escribo en el trance y bebo de la vida

porque me arde y son mis llamas.

En sueños de día soy el sigilo

observando tu grieta en la noche

esa verdad que te crece ante los ojos

aunque no mires.

Vigilante desde la trinchera

tus pupilas bailan con la luna

vestida de aguas salinas, desnuda como los pájaros

que no comen de la mano del alma negra.

El humo de la salvia hace su escritura invisible

en este tiempo detenido de aromas y sonidos

como la profecía silenciosa abriéndose en el cuerpo

como la sangre que no sufre y corre.



Constanza Everdeen.