domingo, 29 de octubre de 2023

Horizonte de ojos oscuros.

El tiempo entre dos eclipses es un puente

la verdad atemporal cruzando a través de tules

allá donde el encanto pone la mirada 

el horizonte se muestra con su gesto de animal oscuro

la caricia líquida se derrama por las grietas

el ánima abrazándose a su canto, gime aldeas

se aferra a sus collares de fuego.


Dentro de los contornos de este deseo

el mensaje es un lenguaje mudo

la entrega del cuerpo a una causa salvaje

lo más cruel del trueno clavándose

entre los muslos cegados de amor

nace la muerte, la visión, el dolor

que antecede a la gloria y su lasa penumbra.


Una esperanza derrumbada y solitaria 

guardando aromas cenitales

como las ruinas poderosas de un misterio

la tentación desnuda sin manto de promesas

el llanto, trazo esquivo del paisaje

en la lentitud de sus dunas

se hunden los pasos , los indecisos latidos.



Constanza Everdeen.



domingo, 22 de octubre de 2023

Caminar tu lluvia.

Otra vez la lluvia, la intermitencia de sus pasos

otra vez su canción lejana atravesando

los sueños que echaron raíces en mi vientre.

Siento crecer brotes desordenados entre todo lo guardado

aferrándose a la húmeda dulzura

cómo acarician la verdad durante el aguacero.

Y aunque el agua corra por otros cauces

invisibles a los cristales mundanos del día

siempre busca la voraz desembocadura

en el cuerpo incansable del océano.

Me besa el silencio líquido 

arrecia esta lengua de nubes 

cargada de ansiantes palabras

porque una sola gota es inundación

porque libre camino la lluvia

calándome de bella incertidumbre

hasta ahogar el horizonte 

con mi tormenta insaciable.




Constanza Everdeen.




domingo, 15 de octubre de 2023

El por qué está en el quizá.

Quizá hoy y ayer por la luna desaparecida

porque todo lo que no sea su amor

es una tierra extraña, no vivir el río

y es deambular las horas con los ojos vacíos.

Quizá...

Porque no hay victoria en el agua

ni alcanzo la muerte con otro nombre en la boca

ni soy sin la belleza del reverso de mi verso

y la razón de las olas siempre es su orilla.

Quizá...

Porque sé y no insisto en mi humano temor

y no me resisto a darle voz a la palabra

abro el hábito para exponerme a sus flechas

para no morir de sed y sí de vida.



Constanza Everdeen.

jueves, 12 de octubre de 2023

El paso del Loco.


El tiempo sin tiempo devora la noche

muerde sus labios hasta la sangre

pintando signos de vida 

en la dulce sonrisa de la muerte.


Crece el acantilado con la embestida del océano

crece el océano al estallar contra el acantilado

despierta a su fuerza invadiendo la tierra firme, cada grieta 

con su violencia amorosa de espuma

talla la vida que desea ser tallada.


El siempre tan lleno, se resiente de espacios vacíos

de tambores crecientes, de las palabras debidas

reclama la realidad de la carne, del musgo

la tormenta que ensambla los huesos.


Es la libertad del viento, la ligereza del hatillo

la que aviva el rastro de fuego, la rebeldía del buscador

es el diluvio sin vértigo
 
arreciando en los tejados de la esperanza

la que mueve el paso que sólo teme no ser dado.



Constanza Everdeen.




domingo, 8 de octubre de 2023

La verdad en la pregunta, el temor en la respuesta.

Tengo el corazón lleno de truenos

la marmita rebosante de preguntas

un templo escrito en el regazo

la calma pavorosa escondiéndose 

en los rincones vigilantes de la noche.


Dispuesta a cruzar otro umbral de la muerte

veo los ojos de aguas milenarias que ardieron en los míos

siempre una ventana, reflejo de universos

siempre la enredadera tenaz que une los destinos

siempre la misma esperanza de abrazar el otro extremo.


Tiembla el papel, tiembla la tinta, tiemblo

atravieso la espesura boscosa del relato

con el hambre del lobo, con una luna en la frente.

Mar, marea de renglones, poderoso océano

busco el verbo que pueda sostenerme

me ahogo, soy un fantasma de agua

respirando la insoportable belleza

la luz que se hace en el oscuro recuerdo...



Constanza Everdeen.








 

jueves, 5 de octubre de 2023

Plegaria.




Entra la plegaria en el horizonte oscuro de la noche
llenando los ecos con los nombres
es la belleza, esa yegua que corre por el pecho
la luna que acoge la devoción de las manos.

Pone los ojos en la mirada nemorosa del secreto
en el final rasgado amaneciendo a su imposible
ahí se abre la vereda entre árboles que une los sinos
y en sus piedras se escribe la verdad pura.

Persigue la brisa seducida por el movimiento del vestido
dejando al molino quieto ante los astros que giran
sólo habla la marea siseante de los maizales 
por el ángel caído entre los amantes.


Custodia la semilla, el pacto guardado en la resina
la promesa de sal en la desnudez 
la palabra enraizada en huellas antiguas
nada renuncia a la promesa que late en la boca.




Constanza Everdeen.