martes, 21 de septiembre de 2021

La herida es memoria.


Cada memoria es una cripta 

donde el olvido lee a oscuras,

las luces que antes cegaron la verdad de los faros.

Hoy son pájaros parados sobre el horizonte

 trazos de acuarela en lo que llora el río,

 atrezo dormido y polvoriento 

de un lugar que me ha negado.

Estatua con otro nombre que vuelve a la vida, 

aliento invisible en los días cuerdos

abriendo caminos para otras huellas

en lo que sueña la noche intocable.

Bajo el hábito también duele la costumbre

y la lluvia no viene a dar descanso a la herida

con sus dos brazos que son el misterio,

con el beso inspirador que humedece el alma

y transforma todo en bello pretérito.



Constanza Everdeen.



2 comentarios:

  1. Te leo. Y tu verso es de tal belleza que ciertamente, bajo el hábito, el dolor es ingobernable. Y la piel de la piedra, aúlla.

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    1. Transformar el dolor en belleza para que no gobierne, gracias por verla.

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