Ahora es más difícil cambiar de luna
no poner abundancia de palabras
en el plato vacío que sirve el hambre
porque ahora los pies y el camino son descalzos
y con los pasos se acaricia el miedo y el mundo.
Aquí dentro llueve la vida y ya no hay tejados
todo lo muerto o marchito se diluye
en la canción rumorosa del agua
nace en el húmedo desafío, otra mirada,
otra visión para cambiar de lugar lo que duele.
El pensamiento se mueve como un felino por el cuerpo
y no hay tiempo, ni necesidad de hacer las maletas
o deshacer la cama donde no duermen los sueños
ahora es más fácil leerse el cuento, sonreír
y no creérselo.
Constanza Everdeen.
Siempre quedan nuevos cuentos por leer 🖤
ResponderEliminarY en los que creer.
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