domingo, 31 de mayo de 2026

Pasos.

Estos pasos que nos traen y que no serán recuerdos, 

cuentan la vida de todos los días

y traerán sillas vacías pero no vacíos llenos

llegan compartiendo el mismo vértigo en la altura del beso.


Estos pasos que no avanzan hacia ti

atraviesan el aire caliente y violento,

deshacen el rastro de algo parecido al amor

vertiendo el peso sus aguas en la profundidad de su huella.


Estos pasos que me acercan a mí

descansan en la sombra fresca donde respiran los versos

abriéndose a una nueva complicidad, un nuevo aliento

entregándose al abrazo de un cuerpo real y limpio.


Esta sintonía que hace temblar nuestros pasos

nos regresan al lugar donde perdimos la confianza

sellando las grietas del suelo y la palabra,

estos pasos también firmes, son un puente.


Constanza Everdeen.



miércoles, 27 de mayo de 2026

Se me ocurre decirte...



Hace un momento hablaba contigo

y se me ocurre decirte...


Mantén la risa y el sueño a salvo de cazadores

deja que la tristeza te camine en círculos

y te abrace, te llueva.


Que tu ira sea una forja de metales raros y preciosos


y envuélvela con la fuerza y vulnerabilidad del papel.


Escribe, olvida y aprende

crea y quémalo después.



Paséate segura por todo esto que te pertenece

mira y levanta las vestiduras,

haz de tus errores un collar de perlas,

vuela sombreros y descubre el truco.



Si sientes miedo, desnúdalo y no le des de comer,

cruza el bosque solitario, confía en el lobo

y nunca te faltará el calor.


Cuando estés agotada, acaricia la cicatriz

y descubre tu poderosa compañía,

ahí dentro estoy, 
queriéndote siempre.


Constanza Everdeen.

domingo, 10 de mayo de 2026

La verdad en la piedra.

Aún laten nuestros pasos, la pertenencia en la mirada

aún el vapor de nuestras siluetas cercanas 

por las sombras de la ciudad.

Caminábamos y las palabras mudas se mordían los labios

en el temblor de cada sílaba, 

el deseo de besar la lluvia en nuestras caras.


En cada calle, en cada puerta, en cada árbol

encontrábamos el abrazo, el motivo, la búsqueda

nos crecía por el cuerpo y en lo invisible del cuerpo

un séptimo sentido, una calma incendiada, un abismo inesperado.


Un destino aletargado ha abierto los ojos 

cuando hemos alcanzado el faro en nuestra grieta

al escuchar nuestros nombres se ha ido el frío de los rincones 

y se han llenado de luz hasta los pliegues del aire.


Hemos descubierto algo que sabíamos 

en la belleza húmeda, en la piel de este lugar

que se ofrece como un ancla, como el hogar que espera

ahora somos parte de la voz antigua de sus muros, 

somos verdad en la piedra.




Constanza Everdeen.