martes, 6 de septiembre de 2022

En la fuente.




Guardo todas las llaves perdidas en la habitación del dolor

mi alma está inclinada por el peso de las memorias

tumbas a las que rehúyo poner nombre.

Quizá el miedo, el mío

latiendo alegre en esta reunión de sombras

que interpretan los signos de tu luz.


Busco en el frío de las horas, donde no estás

y así extrañar tu sangre

tu piel cercana confundida con la mía

mientras dejas algo muy profundo y tuyo

en mis ojos de mar heridos.


Cerca de ti, a ese destino me lleva el agua

ahí en sus reflejos de cuchillo

te reconozco cortando el ruido.

Aunque todo se haga de piedra o silencio ciego

y sólo quede el tiempo hundido

siempre bailará tu amor

en mi cuerpo abierto a las estrellas.






Constanza Everdeen.


2 comentarios:

  1. No pierdes tu sello, letras que se reconocen en esa sensibilidad tan tuya

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