jueves, 28 de mayo de 2020

Siempre es ahora.

Entre la ilusión de mis paredes
caen tus primeras nieves
y brotan acordes maestros
que cierran las grietas.
De la tierra deslumbrada
nacen trinos y tormentas
crecidos de extrañeza
y sorprendente tamaño.
Presienten mis anchuras
cómo vienes y te quedas
en mi casa pequeña,
abierta a ti como un palacio
de cerrojos hábiles y sin puertas.
Soy fuerte en tu sueño,
vulnerable a tu camino perdido,
débil en el peso de tu carne,
resisto como la última hoja
en tu secreto estremecido.
Igual que una nota aguda y lejana,
en la ciudad del viento,
así danzan los velos impares
en las colinas de una diosa,
bailando entre los trazos veloces
de un capítulo sediento.



Constanza Everdeen ® ©

 

2 comentarios:

  1. Versos tan altos como la nieve de tus colinas, poesía tan diamantina como el sueño de mi trino en tu tormenta...

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